ALFONSO MALASPINA.1923-2010

ALFONSO MALASPINA.1923-2010
ALFONSO MALASPINA

domingo, 26 de abril de 2026

LA ALERGIA DEL POLLO

 

ANECDOTARIO DE ALFONSO MALASPINA.

 

LA ALERGIA DEL POLLO.


 

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

En un cuarto al final del patio estaba la cuerda de gallos, en jaulas o amarrados con cabuyas. En el propio patio deambulaban las gallinas con sus pollos. Los pollos que empezaban a cambiar el tono de sus cantos y se peleaban entre sí, eran apartados y ubicados en el cuarto. Pero incluso, estando ya en el cuarto de los gallos experimentados en el ruedo de los combates, esos gallos jóvenes seguían llamándose “pollos”.

2

Uno de esos pollos eran un giro de imponente estampa  y habilidades con sus patas muy prometedoras. En los entrenamientos con los otros pollos demostraba sus capacidades bélicas: volaba por encima de la cabeza de sus contrincantes y los golpeaba fuertemente con sus botas: tiras de trapos enrolladas sobre sus espuelas para evitar dañar a su compañero de cuerda.

3

Luego de unos de esos entrenamiento el pollo giro salió con una herida. Era apenas una pequeña incisión en la parte inferior de la extremidad; pero papá sabía que esos pequeños traumas plantares podían convertirse en “pateras”, una inflamación mayor que hacía renquear a los animales y los inhabilitaba por mucho tiempo para participar en las faenas de lidias domingueras de la temporada.

4

Le pondré penicilina como profilaxis , dijo papá y tomó una inyectadora de plástico desechable multiuso (y valga el oxímoron) de aguja larga. Rompió una ampolla de agua destilada y succionó su contenido.  Luego vertió el agua en el frasquito. Batió la mezcla del antibiótico con el agua, y cuando aclaró la solución, le aplicó la jeringa para extraerla. Tomó al giro con su mano izquierda, y con la derecha le introdujo la aguja por la pechuga. Cuando la inyectadora quedó completamente vacía, el pollo dobló su cuello: murió instantáneamente sin emitir ningún sonido.

5

Papá  expidió de inmediato un acta de defunción verbal: ¡Era alérgico a la penicilina¡

6

Todo gallo, joven o viejo, que muriera en circunstancias que no implicaban el uso de venenos, era llevado a la cocina. Y el pollo giro no fue la excepción: su carne suave auguraba buenas mechas para hacer empanadas, el plato preferido de papa los domingos de derrotas.

7

La autopsia culinaria demostró que la aguja introducida por la pechuga había atravesado el corazón del ave desde sus ventrículos hasta las aurículas, paralizando sus movimientos. La aguja se convirtió en un eje que unió el ápex con la base del corazón y semejaba,seguramente, esas imágenes artísticas que intentan representar las más dolorosas rupturas amorosas.