ALFONSO MALASPINA.1923-2010

ALFONSO MALASPINA.1923-2010
ALFONSO MALASPINA

sábado, 31 de octubre de 2026

LA COROMOTO

 

ANECDOTARIO DE ALFONSO MALASPINA

 

TIENDA LA COROMOTO

 


Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 

 

1

De la tienda La Coromoto recuerdo el almanaque con la típica imagen de la Virgen del Coromoto, patrona de Venezuela.

Nuestro hermano Miguel la recuerda desde que tenía diez años; por lo tanto, la tienda era una realidad en los años cincuenta del siglo XX.

La tienda fue el primer negocio estable de nuestro padre. Antes, papá trabajo de “dependiente” (así decía él mismo) en una bomba de gasolina.

2

La Coromoto estaba en el mismo sitio donde funcionaron casi todos los negocios de nuestro padre. Por la información que nos proporciona Miguel, más que una tienda era una pulpería porque vendía las mercancías más disímiles: zapatos, telas, pantalones, ropa femenina, , trajes de vestir, botones, hilos de coser; pero también productos alimenticios como arroz, granos, café, azúcar, aguardientes y refrescos como grape, orange crussh y coca cola.

3

La tienda La Coromoto fue la primera en el pueblo en producir un almanaque para obsequiar a los clientes en Navidad.

Los estantes del negocio eran de madera, mientras que las paredes estaban pintadas en cal y avestina.

 

 

(Fuente: Miguel Simón Malaspina Guerra)

 

LA COROMOTO . TIENDA.

 


Tienda la Coromoto.


 

Tienda la Coromoto.


 

jueves, 29 de octubre de 2026

San Antonio de Padua.


 

LA MONA LISA EN NUESTRA CASA.

 

ANECDOTARIO DE ALFONSO MALASPINA.

 

LA MONA LISA EN NUESTRA CASA.

 

 


Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 

“La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”. (Gabriel García Márquez).

 

 

1

Papá trajo un cuadro de la Mona Lisa o Gioconda (1503-1506) y lo colgó en una de las paredes de la sala donde dormíamos.

En el día, los chinchorros estaban recogidos en una alcayata. En la noche se extendían y convertían el aposento en un dormitorio.

 

 

 

 

2

Papá no nos explicó quién era la mujer del cuadro. Pero dentro de sus ancestros hubo conocedores y admiradores de la obra de Da Vinci. Armas Chitty (maestro de primaria de nuestro padre y luego reconocido historiador nacional) habló así de un tío de Mamavira:

 

“A Miguel Mugno le vimos bajo el sol terrible, tal vez en misión artística, ambulando por aquellos pueblos. Recordamos haber visto en su habitación, junto al conocido paisaje de Nápoles, donde un árbol sujeto contra un cerro a un castillo, la figura de Leonardo da Vinci. Era un óleo desvaído, quizá recuerdo de familia. Miguel Mugno decía, mirando la figura del Maestro: —Nadie ha sido tan múltiple”. (José Antonio de Armas Chitty, Relatos de Tierra Caliente, Cardumen, 1990).

 

 

 

3

Entre nosotros murmurábamos que la del cuadro era una santa, una virgen.

Todo estaba bien, hasta que uno de nosotros dijo:

—En la noche esa mujer mueve el rostro. Parece que se ríe. Mueve los labios.  Cambia su rostro.

Por supuesto que, a medianoche, ese cuadro asustaba.

Papá quitó la imagen de la pared.

4

Luego de muchos años pude ver personalmente la Mona Lisa, protegida por un grueso cristal, en el Louvre (París), y me enteré de que muchos de esos fenómenos relacionados con el cuadro y que nos asustaron en la infancia tenían sus fundamentos.

 

Los especialistas hablan de que la modelo de Da Vinci tal vez sufría de parálisis facial, lo que hacía ver su rostro de diferentes maneras. Otros dicen que no tenía dientes y por eso apretaba los labios.

 

Otras teorías: Sufría de bruxismo (apretaba los dientes). Estaba estresada. Padecía de párkinson. También hay las tesis que argumentan el gesto de los labios como consecuencia de la felicidad mostrada por los oligofrénicos y los borrachos.

 

 

 

 

 

miércoles, 21 de octubre de 2026

EL HIJO DE LA NOCHE

 

 

ANECDOTARIO DE ALFONSO MALASPINA

 

EL HIJO DE LA NOCHE.

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 

 

 

 

1

El petróleo fue descubierto en las cercanías de Las Mercedes del Llano (Palacios) en 1946  por las compañías Texas y Caracas Petroleum, las cuales unidas adoptaron el nombre de Petrolera Las Mercedes.

Los trabajos en los campos petroleros permitieron la construcción de obras monumentales como el oleoducto que llevaba el oro negro hasta Puerto La Cruz en 1948.

Estas labores arduas necesitaban de grandes cantidades de mano de obra. A Las Mercedes llegaron personas de todos los rincones del país en busca de trabajo. Este gran movimiento de gentes impulsó la economía de la ciudad.

Aparecieron negocios, residencias y restaurantes.

 

 

2

El español Alejandro Ferro abrió el restaurante “El hijo de la noche”, el cual fue adquirido por nuestro padre. Estaba allí en la esquina de la avenida Bolívar con la calle Colombia, donde han funcionado todos los negocios de nuestro padre.

El español Alejandro Feero le vendió el restaurante a nuestro padre y se marchó del pueblo; pero antes le regaló un perro a nuestro hermano Miguel. El can fue llamado “Lobo” y resultó ser un animal muy inteligente y muy querido por todos nosotros.

 

 

 

3

El restaurante “El hijo de la noche” rendía honor a su nombre: sus puertas permanecían abiertas las veinticuatro horas del día. El ritmo de trabajo de la petrolera exigía cambios de guardia. La masa obrera satisfacía sus necesidades alimentarias asistiendo a posadas y tarantines, pero también a restaurantes como “El hijo de la noche”, el cual proporcionó trabajo a muchas personas que fungieron de cocineras y meseros.

Papá atendía personalmente el restaurante.

 

4

“El hijo de la noche” tenía aspecto de tasca con sus respectivos sillones altos para servir a los clientes en la barra.

Detrás había unas vitrinas de vidrio con botellas de licores y enlatados.

El mesón, con aspecto marmóreo, tenía un tablero azul con un zócalo amarillo. Una cafetera estaba en uno de sus extremos.

Papá sugería servir el café en tazas de porcelana sobre platillos y con un vaso de agua.

 

(Fuente: Miguel Simón Malaspina Guerra)