ANECDOTARIO DE ALFONSO MALASPINA.
(Tras la huella del pasado. Cuando éramos eternos en la sombra de la
infancia)
LOS GUINEOS DE SAN ANTONIO.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
Viajar a San Antonio, la finca de nuestro padre, era uno de los momentos
más felices de nuestra infancia. Eso sucedía un sábado o un domingo.
Papá manejaba la camioneta, y nosotros, los niños, nos sentábamos en el
platón o parte trasera descubierta.
San Antonio, ubicado a escasos kilómetros de Las Mercedes, era un hato
cuyo nombre recuerda la tradición de honrar al santo de la familia. El padre de
nuestro abuelo, Michel Malaspina, se llamaba Antonio; y ese nombre se ha
transmitido de generación en generación. Mamavira trajo un cuadro de San
Antonio, y nuestro padre donó a la iglesia de Las Mercedes del Llano una
escultura de San Antonio.
2
Cuando la camioneta bajaba el cerro del camión o tal vez de San Nicolás,
experimentábamos esa sensación de cosquilleo abdominal o de mariposas en el
estómago; entonces, todo era una gritería con muchas risas.
Todos esperábamos ese sube y baja con verdadera emoción.
3
San Antonio tenía una casa campestre y gente que la cuidaba, corrales, sembradíos
y animales como vacas, caballos, cochinos y aves.
4
Hay una escena que quedó grabada con nitidez en mi memoria: papá lanza
granos de maíz en el patio, y los guineos ruidosos se acercan a comer. Luego,
nuestro padre hace un solo disparo. Caen varios guineos, mientras la mayoría
alza el vuelo a corta distancia. Las aves muertas se llevan a la cocina para el
almuerzo. Otras se apartan para nuestra casa. Además de los guineos, traíamos una cántara de leche y unas mazorcas de maíz.
5
En el zoológico de Moscú vi una jaula con guineos que me hizo recordar
los viajes a San Antonio, cacería incluida, con esta información:
El nombre científico de los guineos es Númida meleagris. Númida es una
región del norte de África, donde los romanos encontraron los guineos para
llevárselos, criarlos y usar su carne y sus huevos.
El término meleagris proviene de la mitología griega: del héroe
Meleagro. Cuando murió Meleagro, sus hermanas lloraron con desesperación. La
diosa Artemisa transformó a las hermanas de Meleagro en guineos para aliviar su
duelo. Las lágrimas que derramaron las hermanas son las manchas blancas que
adornan el plumaje gris de los guineos, y significan gotas de agua purificada.
Es decir, para los griegos el
canto de los guineos les parecía un triste lamento.
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